LA FIA PONE EL FOCO EN EL SEMILLERO: APUESTA POR UN KARTING MÁS ACCESIBLE PARA ABRIR EL CAMINO A NUEVOS TALENTOS
Mohammed Ben Sulayem habló en Buenos Aires sobre una de las grandes barreras que enfrenta el deporte motor: el costo de llegar a competir. La FIA trabaja en un diseño propio de karting, con un único proveedor y motor propio, y apunta a que una categoría Junior pueda disputarse con un presupuesto de entre 2.500 y 4.000 dólares. El proyecto contempla además la fabricación local.
El camino hacia el automovilismo profesional empieza mucho antes de un monoplaza.
Para la enorme mayoría de los pilotos, la primera puerta es el karting. Ahí comienza el aprendizaje, aparecen las primeras competencias y se construyen las bases de una carrera deportiva que, para unos pocos, puede terminar en las categorías más importantes del mundo.
Pero esa puerta tiene un problema cada vez más evidente: el costo.
Mohammed Ben Sulayem puso esa discusión sobre la mesa durante la conferencia de prensa que brindó en Buenos Aires, en el marco del Congreso Americano de la FIA 2026. Y lo hizo con una cifra que permite dimensionar el problema.
Según explicó el presidente de la Federación Internacional del Automóvil, una temporada de karting puede llegar a costar 270.000 dólares.
“Entonces, se convierte en un deporte para gente rica”, sostuvo.
Para Ben Sulayem, la dificultad no aparece únicamente cuando un piloto intenta dar el salto a la Fórmula 4. La barrera comienza mucho antes, en el propio semillero.
Y la FIA pretende intervenir precisamente ahí.
Un karting diseñado por la FIA
“Estamos trabajando justamente en que el deporte sea más asequible y accesible”, explicó Ben Sulayem.
A continuación realizó un anuncio particularmente relevante: por primera vez en los 122 años de historia de la FIA, la Federación está trabajando en un diseño propio de karting.
El proyecto contempla un único proveedor y un motor propio, mientras que la FIA conservaría la titularidad del diseño y de los planos.
La lógica detrás de la iniciativa es reducir la incidencia de los costos de desarrollo, preparación y adquisición de los vehículos y, al mismo tiempo, establecer una plataforma común que permita competir en condiciones más accesibles.
El objetivo económico que planteó Ben Sulayem es todavía más significativo: que una categoría Junior pueda mantenerse en un rango de entre 2.500 y 4.000 dólares.
No se trata, entonces, simplemente de fabricar un kart más económico. La propuesta busca modificar la estructura de acceso al automovilismo desde su base.
La idea de fabricar localmente
Hay otro aspecto central del proyecto: la producción.
Ben Sulayem explicó que la FIA tendría el diseño y los planos, pero que los vehículos podrían ser fabricados localmente en distintos mercados.
Y fue allí donde Argentina apareció expresamente en su exposición.
El presidente de la FIA mencionó como ejemplo que estos karts podrían ser manufacturados en Argentina a través del Automóvil Club Argentino (ACA), evitando así la necesidad de importar los vehículos.
Esto no significa que Argentina haya sido confirmada como sede de fabricación.
Lo que planteó Ben Sulayem fue un modelo de producción local y utilizó a nuestro país como ejemplo concreto de cómo podría implementarse.
La posibilidad resulta especialmente significativa porque el Congreso Americano de la FIA 2026 se desarrolló en Buenos Aires y fue organizado por el ACA, uno de los clubes miembros históricos de la Federación. La FIA confirmó que el encuentro reunió a 32 clubes miembros de América del Norte, Central, del Sur y el Caribe.
Del “arrive and drive” a un modelo propio
La propuesta anunciada en Buenos Aires tampoco aparece aislada.
La FIA viene trabajando desde hace tiempo para reducir las barreras económicas en el karting. Dentro de su Global Karting Plan desarrolló el formato Arrive & Drive, basado en karts de especificación común, con chasis y motores estandarizados.
La propia FIA define este formato como una herramienta para hacer que la base de la pirámide del automovilismo sea más accesible, asequible e inclusiva. En 2026, el concepto dio un nuevo paso con la realización del primer Campeonato Europeo FIA de Karting Arrive & Drive.
El proyecto presentado por Ben Sulayem apunta en la misma dirección, pero introduce un elemento adicional: que la propia FIA sea responsable del diseño de la plataforma.
La intención es que el costo deje de estar determinado en buena medida por cuánto puede invertir cada familia en equipamiento, preparación y desarrollo.
Una política que apunta a ampliar la base
La preocupación por la accesibilidad forma parte de una estrategia más amplia de la FIA.
La Federación viene impulsando iniciativas destinadas a ampliar la participación en el automovilismo a nivel mundial, especialmente a través de programas de base.
Uno de ellos es el Affordable Cross Car, un proyecto mediante el cual la FIA entrega planos a sus clubes miembros para que puedan construir vehículos utilizando componentes y materiales disponibles localmente. El objetivo es reducir la dependencia de proveedores internacionales y los costos asociados a la importación.
Ese antecedente permite entender la lógica del nuevo proyecto de karting.
La FIA ya viene trabajando con éste modelo en otras iniciativas. Ahora busca trasladar esa filosofía a la disciplina que históricamente funciona como la puerta de entrada al automovilismo de pista.
El desafío de que el talento llegue a tener una oportunidad
El planteo tiene una consecuencia que va mucho más allá del precio de un kart.
Si el costo de competir se convierte en un filtro demasiado exigente, el automovilismo corre el riesgo de perder pilotos antes de que puedan demostrar su potencial.
No necesariamente porque no tengan talento.
Simplemente porque nunca pudieron llegar a la pista.
Ese es, en definitiva, el problema que la FIA intenta atacar.
La estandarización del equipamiento puede limitar la escalada de presupuestos. La fabricación local puede evitar costos de importación. Y un formato de competición común puede permitir que el piloto tenga mayor protagonismo.
La discusión pasa por intentar que el dinero no sea el primer criterio que determine quién puede empezar a correr.
Diciembre será el momento clave
Por ahora, el proyecto se encuentra en desarrollo.
Pero Ben Sulayem fue claro respecto de los próximos pasos: el lanzamiento del proyecto está previsto para la Asamblea General de la FIA en diciembre. Allí deberían conocerse mayores detalles sobre el diseño, el proveedor, el motor, la implementación y el modelo de producción.
La definición será importante porque, si finalmente se concreta bajo los parámetros anunciados, la FIA no estaría simplemente creando una nueva categoría.
Estaría intentando intervenir sobre uno de los puntos más sensibles de toda la pirámide del automovilismo: el lugar donde un chico decide si puede o no empezar a competir.
Y que esa discusión haya tenido a Buenos Aires como escenario y a Argentina como uno de los ejemplos mencionados para una eventual fabricación local le agrega un capítulo particularmente interesante para nuestro país.
Porque antes de pensar en quién llegará a la Fórmula 1, hay una pregunta mucho más básica que el automovilismo debe poder responder:
¿Cuántos talentos están teniendo realmente la oportunidad de llegar a la primera curva?

